
A veces nos cansamos de hacer la obra del ministerio. Pero Pablo nos exhorta al contrario: ¡No nos cansemos en la obra del evangelio! La tarea es demasiado importante y la necesidad es demasiado urgente para cansarnos y tirar la toalla.
Este es el primer mensaje que prediqué en el Kansas City Baptist Temple (ministerio hispano) al regresar a los Estados Unidos después de 15 años sirviendo a Dios en América Latina. Quiero seguir en el ministerio... No quiero cansarme en la obra.