
Siga los vínculos en esta sección para ver más sobre el Discipulado Bíblico y los cursos que puede bajar, estudiar y compartir (sin costo).
El primer curso de ¿Está seguro? ¡Esté seguro! se diseñó como un curso de introducción y coloca un fundamento sólido de doctrina básica y sana acerca de la salvación y las falsas conversiones.
Hay seis libros en el Discipulado Bíblico que puede bajar. Cada uno contiene uno o más cursos que ayudarán al cristiano a crecer a través de los cuatro niveles del crecimiento espiritual (membresía, madurez, ministerio y misión). Le invito a seguir los vínculos de esta sección para ver más detalles sobre cada nivel. Aquí están los cursos:
Si quiere entender por qué creo que el discipulado es clave en el ministerio de una iglesia local y en la vida de un cristiano, siga leyendo.
Muchos cristianos sentimos el peso del deber que adquirimos cuando nos convertimos a Cristo. Nosotros, como Sus embajadores (2Cor 5.20), somos deudores a todas las demás criaturas en este mundo.
La tarea--nuestra misión de vida--es muy clara en la Escritura y se puede expresar así:
Evangelizamos para hacer discípulos. Discipulamos para hacer evangelistas.
Sin embargo, ¿cuántos de nosotros realmente nos sentimos “prontos” y preparados para llevar a cabo la misión que nuestro Señor nos ha dado? Siempre nos queda la duda: ¿Cómo lo hacemos? El Discipulado bíblico fue diseñado para enseñarte esto–para equiparte para cumplir con su misión de vida.
Considera el ejemplo del Señor Jesucriston en Su ministerio público durante Su primera venida. Él “evangelizaba” llamando a los hombres al arrepentimiento.
Para hacer discípulos, Cristo evangelizaba–llamamaba a los hombres al arrepentimiento y a una verdadera conversión. Luego, Él dijo muy claramente cuál era Su meta para Sus discípulos, Sus seguidores.
Cristo “discipulaba” para hacer evangelistas. De esta manera ellos, los discípulos, podían ir luego con la misma misión que el Maestro: evangelizar y discipular (hacer discípulos y hacer evangelistas).
Esto, de hecho, es exactamente lo que vemos en la “Gran Comisión”–las últimas instrucciones que el Señor Jesucristo entregó a Sus seguidores antes de irse a la presencia del Padre.
Hacemos discípulos (Mat 28.19-20) predicando el evangelio a cada criatura (Mar 16.15) y llamando a todos los pecadores al arrepentimiento (Luc 24.46-47). En otras palabras, hacemos discípulos evangelizando–testificando de Jesucristo a los inconversos (Hech 1.8)–exactamente como hacían los Apóstoles.
Después de “hacer discípulos” a través del evangelismo, queremos entrenar a nuestros nuevos discípulos a hacer lo mismo porque esta es la voluntad de Dios–quiere que todos Sus seguidores sean pescadores de hombres (Mat 4.19).
Esta Gran Comisión (evangelizar y discipular) es la responsabilidad de cada cristiano. Si tú eres como muchos de nosotros, al oír algo así, sientes el peso de la responsabilidad que tienes, y quizá también sientas la culpabilidad de no estar cumpliendo con esta tarea como crees que debes. Lee estas palabras de Todd Friel (del programa cristiano de radio que se llama “The Way of the Master Radio”):
Este curso fue diseñado para entrenar al cristiano para la batalla–para equiparlo para cumplir con su misión de vida, la Gran Comisión que Cristo nos ha dado a todos Sus seguidores. Hay mucha doctrina en el Discipulado bíblico porque hay que colocar un fundamento sólido y no hay ningún sustituto por el conocimiento de la Escritura. Pero además del aprendizaje, hay mucha aplicación práctica aquí también. El cristianismo no se trata del “conocimiento académico” sino de una vida cambiada (2Tim 3.16-17). Necestiamos tanto el conocimiento como la práctica de lo que estamos aprendiendo–o sea, necesitamos tanto el aprendizaje como la aplicación. El Discipulado bíblico te dará todo esto porque te dará el entrenamiento que necesitas y las armas que quieres para poder salir victorioso en cada batalla de nuestra guerra espiritual por las almas de los hombres (¡y para la gloria de Dios!).
Todo este material es “auto-didáctico”, que quiere decir que se enseña a si mismo, sin necesidad de más capacitación. Debido a esto, tú puedes usarlo de varias maneras. Primero, puedes usarlo para tu propia edificación en el Señor–puedes estudiarlo solo para tu propio crecimiento espiritual. Si esta es tu meta, debes empezar en la primera página del primer curso y seguir estudiando–aprendiendo y aplicando–hasta que termines con la última página del último curso.
También puedes estudiar el Discipulado bíblico en un grupo pequeño (uno-a-uno o con un grupo de varias personas a la vez). Sólo tendrías que sacar una copia del material para cada persona y estudiarlo todo, una lección a la vez, con el grupo. Cada curso tiene una estructura sencilla y fácil de seguir, así que cada uno puede hacer la lección para la semana y luego el grupo se reune para que todos puedan compartir lo que aprendieron.
En tercer lugar, se puede usar el Discipulado bíblico para un ministerio de discipulado o para un instituto bíblico en una iglesia local. Hay aproximadamente tres años de estudio en este material. Un pastor, entonces, puede usarlo fácilmente para empezar (inmediatamente, porque todo ya está hecho) un ministerio de discipulado en su iglesia. Si él prefiere, puede ofrecer el Discipulado bíblico como parte de un currículum de un instituto bíblico.
Entonces, las posiblidades de cómo usar este material en tu propia vida o ministerio son muchas. Sin embargo, en cada caso, la estructura del Discipulado bíblico es la misma, y es tan sencilla que sólo tienes que empezar con la primera página del primer curso y seguir estudiando (aprendiendo y aplicando) hasta que termines con la última página del último curso. El mismo material te llevará sistemática y metódicamente a través del proceso de crecimiento espiritual que es “el discipulado bíblico”.
Luego, cuando Dios te dé un nuevo discípulo, ya tendrás la herramienta idonea para ayudarle a él a crecer en su fe, a establecerse en la sana doctrina y a cumplir con su misión de vida. Es sencillo: enséñale el Discipulado bíblico empezando con la primera página del primero curso y sigan juntos estudiándolo todo hasta que lleguen a la última página del último curso. Después, los dos pueden ir a evangelizar y buscar a otros discípulos para repetir el proceso hasta que Cristo venga por nosotros.