
El de “Descubrir la membresía” viene conjunto con el siguiente curso (el primero de la etapa de “Madurez”) que se llama “Descubrir la madurez”. [01_membresia_y_madurez.pdf]
El miembro forma parte de una comunidad, una familia espiritual y una congregación de cristianos comprometidos con el plan y propósito de Dios. Pertenecemos a una iglesia para glorificar a Dios.
La obra que Dios nos ha dado que hacer es la de “edificar” (hacer crecer) la Iglesia, el Cuerpo de Cristo. Esta es la obra que Cristo dijo que llevaría a cabo en y a través la Iglesia, es el propósito de la existencia de la iglesia y es el plan de Dios para cada creyente.
Se puede entender este proceso de edificación (crecimiento espiritual) pensando en el ciclo de un árbol. Si el árbol va a crecer, tiene que echar raíces donde puede recibir la alimentación necesaria para madurar. Si el cristiano quiere crecer, tiene que comprometerse con una iglesia donde puede recibir la alimentación espiritual que necesita para crecer en Cristo. Tiene que “echar raíces” y ser un miembro de una iglesia local que está cumpliendo con la Misión de edificar el Cuerpo de Cristo haciendo discípulos.