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Thursday, September 09, 2010

El de “Descubrir la membresía” viene conjunto con el siguiente curso (el primero de la etapa de “Madurez”) que se llama “Descubrir la madurez”. [01_membresia_y_madurez.pdf]

Membresía en una iglesia implica pertenencia.

El miembro forma parte de una comunidad, una familia espiritual y una congregación de cristianos comprometidos con el plan y propósito de Dios. Pertenecemos a una iglesia para glorificar a Dios.

Glorificamos (magnificamos) a Dios acabando la obra que Él nos dio que hacer.

Juan 17.4Yo te he glorificado en la tierra; he acabado la obra que me diste que hiciese.

La obra que Dios nos ha dado que hacer es la de “edificar” (hacer crecer) la Iglesia, el Cuerpo de Cristo. Esta es la obra que Cristo dijo que llevaría a cabo en y a través la Iglesia, es el propósito de la existencia de la iglesia y es el plan de Dios para cada creyente.

Romanos 11.36Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén.

1Corintios 10.31Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.

1Corintios 14.26¿Qué hay, pues, hermanos? Cuando os reunís… Hágase todo para edificación.

El primer paso en este proceso es el de “echar raíces”.

Se puede entender este proceso de edificación (crecimiento espiritual) pensando en el ciclo de un árbol. Si el árbol va a crecer, tiene que echar raíces donde puede recibir la alimentación necesaria para madurar. Si el cristiano quiere crecer, tiene que comprometerse con una iglesia donde puede recibir la alimentación espiritual que necesita para crecer en Cristo. Tiene que “echar raíces” y ser un miembro de una iglesia local que está cumpliendo con la Misión de edificar el Cuerpo de Cristo haciendo discípulos.

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